Centro especializado en TDA y TDAH

Desarrollamos intervenciones desde todos los ángulos posibles en niños con TDA y TDAH de todas las edades

TDA - TDAH

El Trastorno de Déficit de Atención y el de Déficit de Atención e Hiperactividad son trastornos de la psiquiatría infantil que afectan a entre el 5% y el 8% de los niños. Se caracterizan por tener como indicadores habituales la dificultad para mantener la atención (sobre todo en escenarios en los que la motivación es baja), falta de inhibición y ausencia de control sobre sus impulsos físicos (en los niños que desarrollan hiperactividad).

A pesar de lo que se pueda pensar, estos dos trastornos son diferentes: mientras que los niños con TDA se distraen fácilmente, poseen dificultades para organizarse y tienden a ser distraídos y olvidadizos, los niños con TDAH resultan incapaces de estarse quietos o de mantener todo su cuerpo relajado, son impacientes, impulsivos y precipitados en la mayoría de sus acciones. Es verdad que comparten ciertas características, pero las diferencias entre ambos trastornos hacen que las intervenciones también deban ser distintas. Con esto en mente desarrollamos intervenciones estratégicas que parten desde la singularidad de cada niño/a, la clase de trastorno que presente y los problemas asociados que este pueda causarle, a fin de ayudarle a él o ella y a su familia a manejar de la mejor manera los síntomas del trastorno y el impacto que estos puedan tener en su vida diaria.

¿Con qué niños/as trabajamos?

El TDA y el TDAH pueden afectar a niños de cualquier edad, condición social o familiar, por lo que el rango etario sobre el que trabajamos cubre todas las edades, desde los 0 a los 18 años. A continuación te contamos más al respecto.

Atención temprana (0-6 años)

El niño que presenta TDA o TDAH ya lo hace desde los 3 o 4 años, por lo que desde Lapis de Cor desarrollamos, en estrecha relación con la familia, intervenciones para niños en estas edades con el fin de dar respuesta a las necesidades que se puedan presentar tanto en el niño/a como en la familia.

Niñez (6-12 años)

Debido al gran número de exigencias a las que se ve sometido un niño que comienza su escolarización, en esta edad los indicadores del TDA y el TDAH se hacen más manifiestos, por lo que muchas de nuestras intervenciones comienzan en esta etapa. Así, partiendo desde la singularidad de cada niño aplicamos diversas técnicas y actividades para ayudar al niño a alcanzar mejoras tanto a nivel psicológico como psicopedagógico.

Adolescencia (12-18 años)

Comprendiendo que la adolescencia es una etapa de grandes cambios para cualquier persona, y que esos cambios pueden ser todavía más complicados para un adolescente con TDA o TDAH, desarrollamos intervenciones especializadas para ayudar a tu hijo a superar las dificultades añadidas propias de este tipo de trastorno.

Nos centramos en la familia

El TDA y el TDAH son trastornos que no solo afectan al niño, sino también a la dinámica familiar en su conjunto. Consientes de eso, en Lapis de Cor desarrollamos cada una de nuestras intervenciones bajo un enfoque centrado en la familia. Bajo este enfoque desarrollamos estrechos lazos de colaboración e información entre profesionales y padres con la intención de brindarles las herramientas y los conocimientos necesarios para ayudar de la mejor manera a su hijo. Con esto, y a través de la introducción de nuevas rutinas en el grupo familiar que ayudarán al niño/a a manejar de mejor manera los síntomas/indicadores de su trastorno, los padres se convierten en parte activa de la intervención comprendiendo la importancia que tienen en la psicoeducación de su hijo.

Las fases del tratamiento de TDA y TDAH

Para conseguir los mejores resultados queremos explicarte cómo llevamos a cabo las distintas etapas de nuestro trabajo

Valoración

La evaluación del TDA y el TDAH puede resultar difícil, debido a la propia complejidad de este tipo de trastornos, por eso en esta etapa desarrollamos una evaluación minuciosa del niño, el grupo familiar y el entorno escolar, para definir de forma precisa el alcance del trastorno, a la vez que nos aseguramos de que los síntomas que presente el niño no correspondan a otro tipo de patología (problemas de visión o de audición, por ejemplo). Una vez que confirmamos el diagnóstico, pasamos a la siguiente etapa.

Intervención

Conforme a lo definido en la anterior etapa de valoración psicopedagógica se establece un tratamiento a seguir que tendrá como objetivo ayudar al niño a desarrollar su capacidad de autocontrol, a gestionar y controlar la frustración, entrenar la socialización, etc. Aquí es fundamental la activa participación de la familia, ya que de su comprensión del problema y su apoyo al niño dependerá buena parte del éxito de la intervención.

Seguimiento

Como en toda intervención, el seguimiento es una parte fundamental del tratamiento del Trastorno de Déficit de Atención y del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, ya que es a través de este proceso que podremos ver los avances que va haciendo tu hijo o los aspectos en los que deberíamos profundizar. Con esto podremos analizar su evolución, reevaluar los objetivos de la intervención y reestructurar la metodología de trabajo de forma conjunta entre los profesionales y la familia.

Alta

La última etapa de nuestro trabajo se da cuando el niño ha alcanzado los objetivos del plan de atención que habían sido definidos en la etapa de valoración y redefinidos en la de seguimiento (si hubiese sido el caso). De esta manera se da por terminada la intervención una vez que el niño aprende a manejar de forma adecuada los síntomas/indicadores de sus trastorno, reflejándose en un niño poseedor de una mayor capacidad de concentración, socialización y adecuada inhibición, que redundará en una mayor seguridad personal.

Nuestro equipo

Especialistas en psicología y psicopedagogía infantil, en Lapis de cor te ofrecemos un grupo humano apasionado por su trabajo que se pondrá a la entera disposición de tu hijo/a para ayudarle a superar las dificultades propias de un niño/a con TDA o TDAH. Para hacerlo contamos con la ayuda del centro Neurosens, ya que muchos niños con TDA o TDAH presentan dificultades en lo que a integración sensorial refiere y requieren de la intervención de terapeutas ocupacionales especializados.  

Pero también pensamos en ti, porque sabemos que como madre o padre no siempre es sencillo hacer frente a estas dificultades, y por eso trabajamos también con el grupo familiar, para darle las herramientas necesarias para que puedan ayudar a su pequeño de la mejor manera posible a la vez que hacen frente de forma adecuada a las vicisitudes que de estos trastornos se desprenden.

Ana María - Psicopedagoga
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